Por la difusión global del pensamiento de Antonio Escohotado

La Emboscadura

obra en formato digital

Apreciados lectores:

Cuando el año pasado abrí las redes sociales de mi padre (Facebook, Twitter, Instagram y el canal en YouTube) mis previsiones de obtener seguidores se vieron pronto superadas, constatando que su pensamiento podía hacerse sitio en los nuevos canales mediante una comunidad de lectores que interactuase y debatiese en torno a sus ideas.

Coincidiendo con mi labor como editor del tomo III de Los Enemigos del Comercio empecé a recibir preguntas -algunas desde España pero la mayoría desde Latinoamérica- sobre cómo acceder a ciertas obras de mi Viejo que se encontraban agotadas, descatalogadas, de segunda mano a precios exorbitantes o sin versión electrónica. Para mi sorpresa, salvo el libro que me encontraba revisando, ningún otro título de su obra estaba adaptado para leerse en tableta, ordenador o teléfono móvil. Y lo que sin duda me parece más grave: a día de hoy la gran mayoría tampoco pueden leerse físicamente en ningún país fuera de España sin acarrear tediosas gestiones y gastos de envío.

¿Qué hacer? Tras meditarlo entendí que me tocaba solucionar ese vacío, a mi juicio injusto por privar del acceso a sus obras a tantos lectores potenciales, así como a los presentes y a aquellos más leales; mientras en las redes el seguimiento aumentaba a gran ritmo hablé con las editoriales para conocer la situación de cada obra. Tras aquellas conversaciones asumí ser el encargado de velar por la difusión permanente de la obra de este sabio que, en la plenitud de su pensamiento, no se cansa de advertirme que tiene la sensación de “deber cumplido” con la vida.

Por todo lo anterior, informo de que esta página web está planteada como antesala de un futuro portal centrado en la figura de Antonio Escohotado, el cual abrirá sus puertas lo antes posible. Mientras tanto he digitalizado -gracias a la ayuda de fieles colaboradores- su obra para que esté siempre accesible y a un precio razonable, aunque por ahora sea en formato electrónico. Para el impreso habrá que esperar al año que viene aunque ya hay conversaciones con distintas editoriales para lograr que la obra de mi padre esté disponible en ultramar.

No quiero despedirme sin señalar que otra de las funciones de La Emboscadura será conseguir que sus principales títulos se traduzcan a otras lenguas, principalmente al inglés. Cuento con vosotros y agradezco de antemano el apoyo que brindáis a la fraternal iniciativa.

Saludos escohotadianos.